El flujo editorial
Cada texto guarda su estado en el propio archivo y solo los artículos marcados como published generan una página. El proceso separa el borrador de la revisión de fuentes, la edición y las comprobaciones de política.
- Idea. Una pregunta concreta que puede resolverse con información comprobable.
- Borrador. Una primera versión construida alrededor de la pregunta y las fuentes elegidas.
- Revisión de fuentes. Se contrasta el texto con documentación primaria y se eliminan las afirmaciones que no puede sostener.
- Edición. Reescritura, contexto útil, tono y eliminación de lo que no aporta.
- Revisión de políticas. Que no haya enlaces a contenido pirata, promesas de catálogo o funciones que no existen, ni títulos que prometan más de lo que el texto entrega.
- Publicación. Con fecha, firma, contexto y fuentes visibles.
Jerarquía de fuentes
Cuando dos fuentes se contradicen, gana la de arriba:
- Documentación oficial de la plataforma: centros de ayuda de Netflix, Spotify, YouTube, Disney+, Prime Video u otro servicio, o del fabricante del dispositivo.
- Organismos públicos y de estadística: entidades bolivianas, organismos internacionales, informes de medición reconocidos.
- Prueba propia documentada: con la app, la versión y las condiciones a la vista, para que puedas repetirla.
- Medios especializados: solo para contexto, nunca como única base de una afirmación técnica.
Las fuentes van al pie del artículo, con enlace directo y no escondidas en el texto.
Fechas y caducidad
Los precios, los planes de suscripción, el catálogo disponible y las funciones de una app caducan. Por eso cada artículo lleva fecha de publicación, fecha de última actualización cuando corresponde y, en la ficha técnica, la fecha en que se verificaron los datos volátiles.
Cuando revisamos un artículo y cambia algo material, actualizamos la fecha de modificación. Cuando solo corregimos una errata, no la tocamos: no queremos usar la fecha como señal de frescura artificial.
Contexto cuando aporta
Un artículo no se “localiza” cambiando palabras. Escribimos celular, no móvil; los precios de suscripciones van en bolivianos cuando la plataforma los publica así, y en dólares cuando la página para Bolivia los muestra en dólares, sin convertirlos, y siempre con la fecha en que se comprobaron. Si no pudimos verificar la disponibilidad local de un plan o una función, no escribimos que está disponible en Bolivia.
Qué cubrimos y qué no
mirayoye.com escribe sobre qué ver y escuchar, en qué plataforma y cuánto cuesta desde Bolivia: planes y precios, catálogos, cine boliviano, señales abiertas de canales y radios, y cómo se usan los subtítulos, el control parental o las descargas.
No nombramos ni enlazamos sitios y aplicaciones piratas, no explicamos cómo usarlos, y no cubrimos la compraventa de cuentas. Cuando hablamos de todo eso es para advertir: qué permisos pide una aplicación que no viene de la tienda oficial, qué se lleva y por qué no compensa. La diferencia está en que damos la razón para no hacerlo, nunca la ruta.
Cómo cubrimos estrenos y conciertos
Publicamos un estreno, un concierto o un evento cuando hay una fuente primaria que lo confirma: la propia plataforma, el sitio oficial de la gira, el organizador o su ticketera oficial. No publicamos rumores, filtraciones ni fechas “por confirmar” como si fueran definitivas.
Cada nota de este tipo dice hasta qué fecha verificamos sus datos. Cuando el evento ya pasó, lo indicamos al principio del artículo en lugar de dejarlo como si siguiera por venir, y lo que ahí se dice sobre entradas o precios queda como registro, no como invitación a comprar.
Correcciones
Si encuentras un error, escríbenos desde la página de contacto. Tratamos las correcciones factuales como prioridad sobre cualquier otra cosa en la cola. Cuando un cambio altera el sentido de una recomendación, lo dejamos indicado en el propio artículo en lugar de editarlo en silencio.
Independencia editorial
Mostramos publicidad para financiar el sitio, pero no aceptamos pagos por reseñas, menciones ni enlaces, y no usamos enlaces de afiliación sin declararlos. La publicidad no influye en qué cubrimos ni en cómo lo evaluamos.